17 de octubre de 2016

La Lealtad, Los Montoneros que se quedaron con Perón

Este libro hacía falta. Quienes comenzamos nuestra militancia política a fines de la década del '60 del siglo pasado -militancia que afortunadamente hemos podido continuar, en el nuevo siglo, con las mismas banderas, la misma convicción y firmeza, aunque quizás con menos resuello- teníamos necesidad de un estudio histórico documentado de uno de los momentos cruciales de aquellos años.
Por razones políticas, de concepción ideológica y de valoración de la política de masas, quien esto escribe se alejó muy joven de las propuestas que entonces se formulaban con ahínco acerca de “la lucha armada” y de las teorías que entonces llegaban desde Cuba, de la mano de la admiración al martirio del Che Guevara. Proveniente de las filas del catolicismo postconciliar, me aparté tempranamente de un camino que me pareció políticamente errado e inconducente y desde una alternativa que privilegiaba la política y la lucha de masas, discutí privada y públicamente con las propuestas “guerrilleras” que, desde el marxismo y el peronismo, ilusionaban a nuestros, entonces juveniles, contemporáneos. Desde la Izquierda Nacional -de Jorge Abelardo Ramos y Jorge Enea Spilimbergo- criticamos tanto al ERP como a Montoneros, convencidos que ese camino terminaba necesariamente en una masacre de las fuerzas populares y, en el caso de Montoneros, en un enfrentamiento con quien expresó hasta su muerte la voluntad popular: el General Juan Domingo Perón.
De ahí que la aparición de la JP Lealtad fue recibida por nuestro sector con alegría y entusiasmo. Pude estar presente en el palco montado bajo la Casa Rosada aquella tarde en que el por tercera vez presidente de los argentinos, con una furia que se le veía en el rostro, calificó de “imberbes” a quienes, desde la Plaza de Mayo, entonaban insultantes cánticos contra Perón y su esposa. Y fui testigo del abandono de la Plaza por parte de esos sectores.
El libro “La Lealtad, los Montoneros que se quedaron con Perón” (de Aldo Duzdevich, Norberto Raffoul y Rodolfo Beltramini, Sudamericana, 2015) ilumina el duro camino que aquellos jóvenes recorrieron para evitar lo que fue inevitable: que la conducción de la organización armada pretendiese reemplazar al anciano líder en la conducción del movimiento nacional. Pretensión que tuvo, como corolario a una suma de nefastos errores de concepción, el asesinato cobarde del Secretario General de la CGT, José Ignacio Rucci.
Ahí podemos leer, con gran profusión documental, los intensos debates, las sórdidas roscas y maniobras que precedieron a ese día terrible. Y también encontramos la pasión revolucionaria, las profundas convicciones humanistas e igualitarias que llevaron a gran parte de una generación -la mía- a dedicar su vida a la militancia política en el seno de la fuerza que desde hace más de 70 años expresa los ideales de independencia, soberanía y justicia del pueblo argentino.
Algunas de las cosas que en él se cuentan las sabíamos desde entonces de primera mano. Muchas otras no, ya que se producían en el seno de una difícil situación de semiclandestinidad y de enfrentamientos diversos. Y el libro permite recordar a unas y conocer las otras, poniendo una necesaria luz a ese momento de nuestra vida política.
El renacimiento de la lucha política generado durante los gobiernos peronistas de Néstor y Cristina trajo aparejado un renacimiento de una visión idílica de aquellas organizaciones armadas y su dirección. Las nuevas generaciones, que no conocieron aquellos hechos, corren el riesgo de idealizar el accionar de aquellos grupos, como respuesta a la criminal visión impuesta por la dictadura cívico militar y su “guerra sucia” contra el pueblo argentino. El libro, sus testimonios, la génesis del enfrentamiento en el seno de Montoneros, aporta otra interpretación más completa y equilibrada sobre aquellas jornadas y pone realismo a una idealización que, como tal, no puede sino generar confusión y nuevos desvaríos. Desde su mismo título, los autores ponen el correcto eje de todo intento hermenéutico de las decisiones políticas en la Argentina desde 1945.
La Lealtad” es una lectura imprescindible tanto para quienes se acerquen por primera vez a la acción política en el seno del movimiento nacional, como para quienes se den a la tarea de escribir la historia de aquellos años.

Buenos Aires, 17 de octubre de 2016

2 comentarios:

david geymonat dijo...

Siempre volvemos a la misma maliciosa teoria de que MONTONERO mato aL COMPAÑERO RUCCI ,jamas MONTONERO tuvo una actitud asesina con un leal compañero los asesinos de RUCCI fueron la TRIPLE A comandada por la basura de LOPEZ REGA eso es asi no busquen otra cosa ,es como lo estoy contando ,el pueblo lo tiene que saber

Anónimo dijo...

Entre peron y los militares genocidas no hay deferencia, vino viejo y defendiendo un sistema nazi, peron dejo a una gallega y a un brujo matando gente, peron sin Eva fue una maldición, fue milico hasta la muerte y cómplice de los que lo dejaron volver.