14 de diciembre de 2009


La oposición corre el riesgo de creer en su impostura

El Bicentenario: Democracia, Justicia y Unidad Continental

“De todo laberinto se sale por arriba”
afirmó nuestro Leopoldo Marechal. Esta propuesta metafísica es el mejor consejo que asesor alguno podría ofrecer a Cristina Kirchner.


En la noche del 3 de diciembre la televisión opositora montó un increíble circo, con la ayuda de algunos actores secundarios que consiguieron de tal forma los 15 segundos de fama que alguien auguró para todos los seres humanos en la época de la dictadura mediática. En efecto, la momentánea superioridad numérica de una oposición pegada con saliva fue presentada ante la opinión pública como una especie de revolución asamblearia que pondría fin a una oprobiosa dictadura cesarista.


Lo que en realidad había ocurrido, fuera de las exageraciones impresionistas del periodismo venal, era que la composición de la Cámara de Diputados reflejaba la pérdida de la mayoría por parte del oficialismo, y su conversión en primera minoría, como resultado de las elecciones del 28 de junio. Ni más que eso, ni menos que eso.


El resultado de aquellas elecciones es algo que todavía se está procesando en el seno del movimiento nacional. Errores y debilidades acumulados en seis años de enormes logros condicionaron ese resultado. Eso y una esquiva clase media, educada en el ensueño de la paridad uno a uno, del viaje a Miami y el elixir de los shoppings, puso un escollo a la política del gobierno.

Pero dos hechos sorprendentes ocurrieron a consecuencia de ello.

En primer lugar un acelerado proceso de reunificación y de discusión política en el seno de las bases militantes del peronismo y sus sectores aliados. Miles y miles de reuniones y asambleas en todo el país revitalizaron una discusión política muchas veces postergada. En lugar de vivir el resultado electoral como una derrota, la energía popular que nutre a las bases del movimiento sintió que era momento de reagrupamiento, reflexión y contraataque. Esta publicación es, incluso, el resultado de esa respuesta.


El otro hecho, que sorprendió a una oposición aferrada a los aspectos puramente formales de la democracia fue la contraofensiva lanzada por la presidenta Cristina Fernández de Kirchner y sostenida por una amplia movilización popular. Se presentó y aprobó, con un amplio consenso, la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual, asestando un golpe fatal a la hegemonía cultural e informativa de los monopolios mediáticos. Se lanzó un plan de asignación universal por hijos, se sancionó un aguinaldo a los jubilados de menores recursos, se presentó y sancionó una reforma de la ley electoral y de partidos políticos. Lejos de arredrarse ante los resultados legislativos, el gobierno afirmó su voluntad de ejercer el ejecutivo y cumplimentar el mandato popular por la totalidad del período que faculta la Constitución Nacional.


No va a ser ésta la primera vez que un gobierno popular debe gobernar con una cámara adversa. Ya en 1916, el caudillo popular Hipólito Yrigoyen debió lidiar con un Congreso opositor, en manos de los personeros del viejo régimen. Ello no impidió, gracias a la firme decisión presidencial de entonces, llevar adelante su programa y asestar duros golpes a la oligarquía de entonces.

Cristina deberá elaborar una fina política de alianzas en el seno del Congreso y elaborar propuestas a las que un amplio sector de los actuales diputados no puedan oponerse sin caer en graves contradicciones con sus electores y sus propios principios. Hay una amplia gama de reclamos y tareas capaces de concitar un gran reagrupamiento de fuerzas nacionales y populares. La oposición, en la que alternan en impúdico connubio millonarios como Francisco de Nárvaez y pequeños productores sojeros como el cineasta Ezequiel Solanas Pacheco, ex procesistas como la doctora Elisa Carrió o el doctor Oscar Aguad con sedicentes progresistas como el ignoto Fernando Iglesias o el economista Claudio Lozano, no puede presentar un solo proyecto de conjunto que no sea su temor y desprecio a las fuerzas sociales que se expresan en el gobierno de Cristina Kirchner.


Durante un cierto tiempo vamos a ver emigrar de los despachos oficiales a muchos bienpensantes que se acercaron en el momento de las vacas gordas y el famoso “viento de cola”. Pero con seguridad sus vacíos serán llenados con probados militantes nacionales y populares, con probados peronistas en condiciones de librar las duras batallas que se avecinan.


2010 no es un año más. El conjunto de los países hispanohablantes del continente celebramos el inicio de nuestra vida independiente. La Argentina, 100 años después de aquel Centenario donde gran parte de la oposición ha depositado su edén simbólico, puede exhibir al mundo el ejercicio de una democracia plena y las más amplias libertades individuales. Ha logrado atravesar, con esfuerzo pero sin desgarros, una gigantesca y planetaria crisis financiera. Contrariamente a aquellos países a los que el cipayismo neoliberal admira, la Argentina sale de ella con fortaleza financiera y económica, con un sólido sistema de protección social en defensa de los más débiles y con un sistema productivo intacto y con capacidad de crecimiento. Es más, una de las razones que explica la histeria del rejunte opositor, de la nueva Unión Democrática parlamentaria, es la fortaleza de nuestra economía.


A diferencia de aquella Argentina del Centenario que celebraba la apoteosis de la balcanización y el tonto orgullo de nuestras estrechas y débiles soberanías nacionales, la Argentina del 2010 ha establecido como destino estratégico la unidad con los países suramericanos. El fortalecimiento y profundización del Mercosur y la voluntad inclaudicable de consolidar un continente soberano, capaz de resistir las presiones imperialistas y dar un porvenir de bienestar a sus ciudadanos es, hoy, una de las principales tareas a las que estamos convocados.

En ese desarrollo, la oposición perderá inexorablemente la mueca de sonrisa que ha exhibido estos días en las pantallas de la televisión.


Publicada en ReVisión Nº1

7 de diciembre de 2009

Primer Encuentro Nacional del MPB

BLOGUEROS EN ACCIÓN

Hace menos de cinco meses, diez blogs peronistas decidieron aunar esfuerzos para apoyar el proyecto nacional. Hoy, son más de ochenta los blogs que conforman el Movimiento Peronista Bloguero, una organización que ya superó el espacio virtual para llevar adelante un proyecto de lucha y militancia.

“Nuestra tarea es resistir la embestida gorila al gobierno popular. Para eso, y para garantizarle al pueblo el derecho a la información, es que escribimos y ‘posteamos’”, aseguran los integrantes del MPB, que el sábado 5 de noviembre se dieron cita en el Hotel “26 de Julio” de la Unión de Empleados Judiciales de la Nación para celebrar el “Primer Encuentro Nacional del Movimiento Peronista Bloguero”, una agrupación que nació al amparo de una coincidencia ideológico-política: primero peronistas, luego blogueros.

Aquella idea lanzada a mediados de agosto pasado se materializó ayer en una reunión que acerca más a estos blogueros a la organización política tradicional que a las redes sociales comunes de Internet. Según señalaron algunos de los participantes, “esta circunstancia para nada contraría el trabajo que realizamos en la web, sino que, a partir de objetivos programáticos e ideológicos comunes, como peronistas que somos, resulta natural darnos un marco organizativo”.

El MPB cuenta con blogs miembros de las provincias del Chaco, Córdoba, Tucumán, Río Negro, Corrientes, Mendoza, La Pampa, Santiago del Estero, Santa Cruz, además de Capital Federal y Buenos Aires, y hasta un blog de un argentino que reside en México, entre otros.

Este primer plenario incluyó un repaso de la actividades desarrolladas por el MPB de manera ya no virtual, sino fáctica, como la participación de muchos blogueros, mediante ponencias, en las audiencias públicas realizadas en el marco del tratamiento de la nueva Ley de Servicios Audiovisuales, y el “aguante” en la calle hasta que se votó en último artículo de la norma en el Senado, hasta la colaboración en una campaña solidaria por las víctimas de la inundación en la provincia del Chaco.

Se eligió por unanimidad un secretariado general que conducirá al MPB hasta el próximo plenario que –en principio– tendría lugar en junio de 2010 en la provincia del Chaco, y que quedó conformado por los siguientes blogs: elotrocampo(.blogspot.com); danielmancuso; joserubensentis; lapampaperonista; liderazgocristina; lomasnuevoolomasviejo-besuzzo.; loquepiensalagentenoestadichosinopor; loscanichesdeperon; nada-es-casual; pensando-la-argetnina; tani-aluvionzoologico, y tigreperonista.


¡Felicitaciones y nuevos logros en la tarea de la organización!

5 de diciembre de 2009


Un reportaje en la Radio de la Ciudad del niño Mauricio

Hoy a la tarde recibí un mail de una señorita que se presentó como productora del programa de Gustavo Mura y después de consultarme si yo era el Julio Fernández de Causa Popular, me preguntó si podían hacerme una nota.
Obviamente le dije que sí y le di mi celular.
A eso de las ocho menos cuarto de la noche, suena mi celular en el medio de un concierto y se trata de la arriba mencionada productora que me informa que habla desde Radio de la Ciudad y si me pueden poner al aire para hacer una nota con el ya mencionado Gustavo Mura,
Le digo que sí, me retiro del concierto y espero.
Al ratito escucho la voz de un señor de unos treinta y pico, a lo sumo cuarenta y pico, de años, que con cierta displicencia me interroga sobre la impugnación a la jura de la diputada Carrió. Le explico de qué se trata, le explico lo que es el delito de traición a la patria, tipificado en nuestro Código Penal y no mucho más.
Me interrumpe para preguntarme que es Causa Popular. Le explico con paciencia que se trata de un movimiento político vinculado a la tradición de la Izquierda Nacional y a las ideas y acción de Jorge Abelardo Ramos. Me responde algo como "ah, sí" y continúa interrogándome sobre si nos hemos presentado a elecciones y cuántos somos y cosas así, propias de un comisario de Villa Lugano un viernes a la noche.
Con paciencia le sigo explicando que sí, que en distintas alianzas nos hemos tratado de presentar en todas las elecciones que hemos podido, con suerte varia y que así es la política. Considerando a esta altura que yo era una mierda que estaba abusando de su tiempo y de su selecta audiencia, me interroga, una vez más, sobre si un pequeño grupo como el mío se sentía con derecho a impugnar a una diputada elegida por el pueblo. Le respondo que mi pequeño grupo no ha impugnado a nadie. Que quienes lo han hecho es un grupo de unos ciento y pico de ciudadanos argentinos y que lo han hecho, precisamente, a título de ciudadanos argentinos,que es, por otra parte, como se hacen estas impugnaciones, al no existir una personería política que permita hacerlo en nombre de ella. Y que la denuncia de un posible delito no es sólo un derecho, sino un deber de todo ciudadano honrado y que ame a su patria.
A esta altura el grébano ya está molesto, irritado y no sabe cómo sacarme de quicio. Entra ayudarlo su copiloto, cuyo nombre afortunadamente he olvidado, quien me pregunta si ya hemos hecho antes este tipo de presentaciones. Le respondo que, por fortuna para nosotros y la Patria, nunca antes nos habíamos encontrado frente a la posible comisión del delito de traición a la Patria. Me dice, entonces, que lo que me quiere preguntar es sí es la primera vez que enviamos cosas a la prensa. Le respondo que semanalmente enviamos comunicados y declaraciones haciendo conocer nuestros puntos de vista, pero que nunca, como esta vez, tuvimos la suerte de que dos importantes diarios los publicasen. No obstante ello, publicamos periódicos, escribimos en internet y tenemos libros publicados. Es decir que no somos desconocidos. Desconcertado, el palurdo me dice que él no sabe eso, a lo que le respondo que, efectivamente, ese es el problema, su ignorancia.
Reaparece en su ayuda el primer interrogador quien me pregunta que opino de lo de ayer. Le digo que no entiendo la pregunta, si me la puede explicar porque no sé a que se refiere. Me explica que qué me pareció lo ocurrido ayer en el Congreso -como si ello tuviera que ver con mi denuncia de traición a la Patria, que en su memoria y preocupación ya había quedado completamente olvidada-. Le doy una explicación y me interrumpe para interrogarme que qué opino del gobierno. Le explico con toda la paciencia del caso y me vuelve a interrumpir para preguntarme que qué pienso de las estadísticas del Indec. Comienzo una explicación y me vuelve a interrumpir para interrogarme sobre si no me di cuenta que el gobierno perdió las elecciones. Le explico que el gobierno no "perdió" las elecciones sino que se convirtió en la primera minoría y me vuelve a interrumpir para que le hable sobre economía. Comienzo a explicarle que la estatización de las AFJP permitió que la Argentina sintiera la crisis internacional de manera muy aliviada y ya en tren provocativo afirmo apodícticamente que la economía está muy bien, a lo que recibo la siguiente increíble e insolente respuesta: "la suya estará bien". Ignora el pelmazo que tengo un juicio de desalojo de mi departamento por falta de pago, y le contesté que, lamentablemente no es así, que mi economía personal es muy mala, no así la del país que avizora un 2010 prometedor y tranquilo en el plano de la economía.
Ya desbordado, el patán me dice que cómo puedo decir eso con los miles de desocupados que se han movilizado en estos días pidiendo planes porque se mueren de hambre. Hasta ahí llegó mi amor.
Interrumpiendole le pregunté desde cuando en la radio de Macri se preocupaban por los piqueteros y los planes sociales."Esta no es la radio de Macri" me respondió airado el zopenco. Le expliqué que no se engañara, que sí lo era, a lo que comenzó a hablarme de los pobres jubilados que se mueren de hambre. Le expliqué que habían tenido aumentos y que estaban cobrando un aguinaldo que implicaba el ingreso al consumo del orden de mil quinientos millones de pesos. A esto recibí la siguiente e insólita respuesta: "Pero es por una sola vez". A ello le pregunté si él prefería que fuese por ninguna vez.
A esta altura los salamines estaban arrepentidos, no de haberme llamado, sino de haber ido al programa.
Me despidieron y les agradeci la conversación. Para quedarse con la última palabra el zoquete alquilón me dijo que qué me parecía la radio de Macri que me dejaba hablar. Ya para romper le pregunté si estaba arrepentido de haberme llamado ya que me hacía esa pregunta. "Su reportaje no es algo para ponderar, más allá de las gracias que ya le he dado", le dije. "Simplemente les interesó en algún momento mi denuncia acerca de que la señora Carrió es traidora a la Patria".
"Mire Baraibar, me dijo, mejor terminemos acá".
Y colgó.
Buenos Aires, 3 de diciembre de 2009

28 de noviembre de 2009


Sesión de homenaje a Arturo Jauretche, Raúl Scalabrini Ortiz y Fermín Chávez de la Cámara de Diputados de la Provincia de Santa Fe.

19 de noviembre de 2009

SR. PRESIDENTE (Di Pollina).– A continuación invito al periodista y escritor, señor Julio Fernández Baraibar, a subir al estrado para referirse a la obra de Raúl Scalabrini Ortiz.

SR. FERNÁNDEZ BARAIBAR.– Muy buenas tardes.

Muchas gracias, señor presidente de la Cámara de Diputados de la Provincia de Santa Fe, señoras y señores diputados representantes del pueblo de la Provincia de Santa Fe y a nuestra anfitriona, la diputada Claudia Saldaña, que ha tenido esta ocurrencia, creo oportuna, en la medida en que reivindicar la memoria de estos intelectuales, de estos políticos, de estos hombres que descubrieron los mecanismos de dominación de nuestra Patria, permite actualizar y revivir en cada uno de nosotros la realidad de esa Patria que estos hombres tuvieron el interés de desentrañar.

En el caso de Raúl Scalabrini Ortiz, se hace particularmente emotiva su evocación al recordar que fue un hombre que tenía abierto un camino hacia el prestigio que la literatura da en la ciudad de Buenos Aires, hacia el prestigio que los cenáculos de la literatura y del pensamiento fino –por decirlo de alguna manera– otorgan a quienes se esmeran y logran pulir sus palabras, de manera tal de recibir estos halagos y ocupar los lugares de prestigio que estas cosas tienen en nuestra ciudad puerto.

Y renunció, digo, a este camino, para dedicarse a un camino más duro, más estrecho, más ríspido, que fue el de revelar para sus compatriotas cuáles eran los mecanismos de dominación que impedían que un país, que parecía tener todos los atributos de un país soberano, todos los mecanismos institucionales y constitucionales de un país soberano, en realidad, no lo era, y estaba sometido a un doble mecanismo político, económico, comercial y estructural, que lo sometía y sujetaba al imperio británico.

Sus dos libros fundamentales “Política británica en el Río de la Plata e “Historia de los ferrocarriles argentinos”, tuvieron esa finalidad que, en alguna oportunidad, he tratado de comparar con una película que ha tenido cierto éxito de público en los últimos años y que es la película “Matrix".

Los países como los nuestros, los países de América Latina, tienen la característica de que los signos, las evidencias de su estado de sojuzgamiento, no son visibles a los ojos. Como dice “El Principito”, aquello de que “lo esencial es invisible a los ojos”.

Lo esencial de nuestra situación política suele ser invisible a los ojos y debe ser sometida a una desarticulación, a un desentrañamiento que la haga evidente y que demuestre el verdadero rostro de esa situación.

Ustedes saben que en la película “Matrix” las máquinas han dominado a la humanidad y tienen a todos los hombres enchufados a un sistema eléctrico que le da energía a las propias máquinas, mientras su cabeza es conectada a un programa de computación llamado Matrix, justamente, que les hace creer que están viviendo una vida ordinaria, que se levantan a la mañana, se visten, se afeitan, van a trabajar, los fines de semana descansan, van al cine, van a una biblioteca, leen, hacen una vida común, mientras que la realidad que están viviendo es la de estar meramente enchufados a un gran sistema eléctrico como baterías humanas.

Un sistema de militantes lucha para desentrañar esta verdad y le da a uno de estos hombres vinculados a la Matrix una pastilla roja que le hace ver cuál es lo terrible de esa realidad, advirtiéndole que el riesgo de tomarla, puede ser el de volverse loco.

Raúl Scalabrini Ortiz, Arturo Jauretche, la gente de Forja, tuvieron en la década del ’30 en nuestro país, el papel que esa pastilla roja juega en la película “Matrix”, el papel de revelar, de hacer evidente, que esa verdad aparente que vivimos todos los días, esa sensación de vivir en un país libre, soberano, es simplemente un programa, puesto por el sistema de dominación, y sus libros “Política británica en el Río de la Plata e “Historia de los Ferrocarriles Argentinos”, lo que hicieron fue hacer evidente ese sistema de dominación que era invisible a los ojos.

Este, creo que ha sido el gran valor de Raúl Scalabrini Ortiz. Muchos pensadores de la época se dedicaron a analizar el sistema cultural, el sistema historiográfico que hacía malinterpretar nuestro sentido histórico, mientras que con la precisión de un cirujano, Raúl Scalabrini Ortiz se dedicó a hacerle cirugía a lo mero principal del sistema de dominación: esa estructura ferroviaria formada en abanico, que centraba como un embudo todo el país en la ciudad de Buenos Aires y servía para que el Reino Unido se llevase nuestros productos de la naturaleza, nuestros productos agrarios, y nos devolviese por la misma vía sus productos manufacturados a los que el valor agregado había sido dado por manos inglesas, mientras carecíamos los argentinos o teníamos enormes dificultades los argentinos en desarrollar nuestra propia industria, en crear nuestra propia mano de obra, en crear y sostener nuestra propia clase trabajadora.

Ese pensamiento fue liminar y luminoso para la generación que vino después de la revolución de 1943. El Peronismo, nacido el 17 de octubre de 1945, como todos sabemos y ya se ha mencionado, no hubiera contado con el sistema de pensamiento y con una articulación conceptual e ideológica como la que tuvo de no haber sido por hombres con la probidad, con la dedicación, con la tenacidad, con la constancia y el enorme patriotismo, como lo tuvieron Arturo Jauretche, los hombres de Forja y Raúl Scalabrini Ortiz.

Yo les agradezco enormemente haberme invitado a poder expresar estas palabras ante ustedes y lo único que les deseo es que, justamente, el patriotismo, la luminosidad, la lealtad a la Patria que tuvo Raúl Scalabrini Ortiz ilumine siempre esta Cámara. Gracias.

Aplausos.

Solicitan la impugnación de la diputada electa Elisa Carrió por traición a la Patria

En el día de hoy los diputados de la Nación y las Comisiones de Asuntos Constitucionales y de Petición, Poderes y Reglamento de la H. Cámara de Diputados de la Nación recibieron un pedido de impugnación del diploma de la ciudadana Elisa María Avelina Carrió, electa diputada en las últimas elecciones legislativas. A juicio de los aproximadamente ochenta firmantes del petitiorio, la doctora Elisa Carrió habría cometido el delito de traición a la Patria con la carta que, supuestamente, habría enviado a las embajadas de gobiernos extranjeros en nuestra Capital.

Entre otras consideraciones, se sostiene que “El envío de supuestas ‘graves consideraciones’ a potencias y países extranjeros que afectan a la Argentina, a la Presidenta de la Nación, al Poder Judicial, a gobernadores, senadores y diputados nacionales, a funcionarios, dirigentes sindicales y de movimientos sociales y ciudadanos argentinos, constituye una conducta que amerita sea considerada por la Honorable Cámara de Diputados de la Nación y la intervención de un fiscal nacional para determinar si lo actuado por la Dra. Carrió encuadra en la figura de delito de traición a la Patria, pues menoscaba la independencia e integridad de la Nación Argentina (Art. 215/222/223 y 227 del Código Penal)”.

El petitorio cuenta con la firma, entre otros, de Horacio Cesarini, Julio Fernández Baraibar, Luis Alberto Gargiulo y Federico Bernal, dirigintes de la Corriente Causa Popular, y de Jorge Rachid, Hugo Barcia y Carlos Benítez, conocidos dirigentes de peronismo de la Capital.

Según los peticionantes, el pedido presentado en la tarde de hoy contaría con el apoyo de algunos diputados del Frente para la Victoria y de otros sectores independientes de la Cámara de Diputados. Fueron mencionados, entre otros, el diputado Julio Piumato por la Ciudad de Buenos Aires y el diputado Luis Ilarregui de la Provincia de Buenos Aires.

Como se sabe, los diputados jurarán el próximo 3 de diciembre y asumirán el 10 del mismo mes.

Para mayor información dirigirse a fernandezbaraibar@gmail.com o a los siguientes teléfonos:

Horacio Cesarini, Cel.15 5185-2391

Julio Fernández Baraibar, Cel.15 6781-8399

Hipólito Yrigoyen 1782, piso 6to. Of. 24. (1089) Capital Federal

Buenos Aires, 27 de noviembre de 2009.

Señores miembros

H. Cámara de Diputados de la Nación

A las Comisiones de Peticiones, Poderes y Reglamento y de Asuntos Constitucionales.

1.- La Doctora Elisa María Avelina Carrió fue electa diputada nacional por el partido Coalición Cívica en las elecciones del 28 de junio de 2009 y deberá asumir su banca el 10 de diciembre del corriente año.

2.- Así como incumbe a los partidos políticos el deber y la responsabilidad de seleccionar a los candidatos que postulan, en un doble sentido de idoneidad para las funciones específicas y ético y moral y a la Honorable Cámara de Diputados ser juez exclusivo de los diplomas de los diputados electos, cabe a los ciudadanos de la Nación Argentina señalar las carencias de los candidatos electos, promoviendo la impugnación para que ocupen una banca en ese Congreso de la Nación.

3.- Se propone impugnar el diploma de la diputada electa Elisa María Avelina Carrió por inhabilidad moral y por conductas que podrían encuadrarse como un delito de traición a la Patria, en razón de una carta enviada a distintas Embajadas y a la Organización de Estados Americanos.

4.- Girar los antecedentes a la Comisión de Peticiones, Poderes y Reglamento y de Asuntos Constitucionales a fin de que emitan un dictamen que luego será considerado por esa Cámara.

5.- El argumento central de la impugnación se basa en la carta que tomo estado público y que la Dra. Elisa Carrió afirmó haber enviado a Embajadas de países europeos y del Norte y Sudamérica para “hacerles conocer nuestra profunda preocupación por la situación imperante en la Argentina” que “sufre una inusitada escalada de violencia” con “aspectos alarmantes de violencia física” siendo “incentivada desde hace varios años por una prédica oficial...que potencia los elementos conflictivos”. Se lee más adelante que hubo “reiteradas alteraciones al orden constitucional” afirmándose en “la manifiesta inconstitucionalidad de leyes propuestas por el Ejecutivo” así como el “uso de la extorsión económica a gobernadores provinciales”. La misiva destaca “ataque al periodismo y la legislación que pretende avasallar la libertad de expresión y la pluralidad”. Se considera al gobierno democrático de la Presidenta Cristina Fernández de Kirchner como un “poder espurio” y denuncia que “la independencia del Poder Judicial se ve severamente comprometida” y que “el Congreso ha sido vaciado de la efectividad de sus funciones”, donde “se reiteran los bochornosos casos de cooptación de legisladores”. Más adelante la Dra. Elisa Carrió sostiene “la inexistencia de libertad sindical, la inseguridad jurídica, la convalidación de violaciones al derecho internacional por parte del Ejecutivo, el intento de terminar con la libertad de expresión mediante un real monopolio sobre los medios y la corrupción generalizada en los negocios públicos”. Luego se refiere a “reiterados casos de espionaje interno sobre opositores, periodistas, ciudadanos y la difusión de informaciones calumniosas contra opositores. El enriquecimiento ilícito de funcionarios, la perturbación del sistema productivo del país en nombre de una supuesta distribución de la riqueza” que “siembra el desconcierto y la desesperación en la población”. Las denuncias ante terceros países continúa con “la profundización de un régimen aún mas abiertamente antidemocrático y violador de las garantías constitucionales y los derechos fundamentales” transmitiendo a las embajadas que “se suman las noticias de la formación incontrolada de grupos armados en distintos puntos del país” . El cierre de la carta dice que “son éstas las graves consideraciones que la situación nos merece y queríamos hacerlo partícipe de ellas al/a la Señor/a Embajador/a, dada la reconocida adhesión del Gobierno que V.E. representa a los ideales democráticos y los profundos lazos de amistad que une a nuestras naciones”.

6.- El envío de supuestas “graves consideraciones” a potencias y países extranjeros que afectan a la Argentina, a la Presidenta de la Nación, al Poder Judicial, a gobernadores, senadores y diputados nacionales, a funcionarios, dirigentes sindicales y de movimientos sociales y ciudadanos argentinos, constituye una conducta que amerita sea considerada por la Honorable Cámara de Diputados de la Nación y la intervención de un fiscal nacional para determinar si lo actuado por la Dra. Carrió encuadra en la figura de delito de traición a la Patria, pues menoscaba la independencia e integridad de la Nación Argentina (Art. 215/222/223 y 227 del Código Penal).

7.- Sólo el Ministerio de Relaciones Exteriores, que desarrolla sus actividades en conjunto con el Jefe de Estado o Gobierno, tiene como tarea específica encargarse de las relaciones y dirigir la política con respecto a los demás países y las organizaciones internacionales, es decir, la política exterior.

En ese sentido, la carta en cuestión debería ser considerada como un delito contra la seguridad del Estado Argentino. Es, al menos, una conducta rayana al espionaje, de servil información sobre cuestiones políticas y de la situación económica nacional a otros países y potencias. Las falsas informaciones debilitan la imagen del Estado Argentino en el exterior.

8.- Esta circunstancia inhabilita penal, política y moralmente a la diputada electa Elisa María Avelina Carrió para desempeñarse en el cargo para el que fue elegida.

9.- Los impugnantes sostenemos que la inhabilidad moral de la Dra. Carrió para asumir una representación o gestión pública surge manifiesta a poco que se indague en su trayectoria política, tanto la que transcurriera al servicio de los poderes de facto como la que discurriera ya en la etapa democrática, donde puso de manifiesto su clara intención y vocación para la difamación.

Algunos ejemplos:

a) Acusó a la entonces Ministra de Trabajo de la Nación, Patricia Bullrich de “infame traidora a la Patria” y de integrar una asociación ilícita junto al ex Presidente Fernando de la Rúa y los demás miembros del gobierno de la Alianza. Como se conoce, sin que se haya cerrado la causa y sin disculpas públicas, la Doctora Carrió propuso a Patricia Bullrich como candidata a diputada por su partido.

b) El 28 de octubre de 2008 la prensa recogía las declaraciones de la titular de la Coalición Cívica: “la Presidenta (por la Doctora Cristina Fernández) está a punto de cometer traición a la Patria”. Nunca fundamentó su denuncia.

c) En varias oportunidades afirmó públicamente (ver notas en TN) que “estamos ante un gobierno fascista”. Bien se sabe, que bajo un régimen fascista, la Doctora Carrió no hubiera podido realizar tal afirmación y si la hubiese hecho habría terminado, en el mejor de los casos, en la cárcel.

En la carta de marras, la Doctora Carrió condena a la Argentina por su visión incalificable de “no hay libertad de prensa”.

10.- Los dichos falaces de la Dra. Elisa María Avelina Carrió en la carta enviada a las Embajadas, como casi todos sus vaticinios incumplidos y sostenidos sin pruebas fehacientes, no pueden ni deben quedar convertidos en verdaderos por el sólo paso del tiempo. Por el contrario, la sociedad y las embajadas de los países involucrados deben conocer la verdad sobre los juicios emitidos por la diputada electa. No debe haber encubrimiento para sus conductas que pueden ser consideradas como antipatrióticas.

11.- En virtud de los artículos 64 y 66 de la Constitución Nacional, la Cámara baja tiene facultad de "juzgar los derechos y títulos de sus miembros" y de remover a alguno de sus integrantes por "inhabilidad moral sobreviniente a su incorporación". También establece en su artículo 16 que: “todos los ciudadanos son admisibles en los empleos sin otra condición que la idoneidad”, esto no excluye, por ejemplo, la aptitud técnica, la física y la moral (Fallos 321:194), lo que obliga a los funcionarios a cumplir con “una conducta acorde a la Etica Pública en el ejercicio de sus funciones”.

12..- La carta a las Embajadas debe ser considerado un delito flagrante por lo que, aunque la Justicia Electoral haya expedido el diploma de diputada electa a la Dra. Carrió, en caso de ser requerida por la Cámara de Diputados de la Nación y/o judicialmente deberá presentarse a declarar sin que esto sea considerado medida restrictiva de la libertad y en caso de negarse se podrá dictar su desafuero, brindándosele a la imputada las garantías del debido proceso.

Luis Alberto Gargiulo

DNI Nº 5.366.862

Horacio Cesarini

DNI Nº 4.539.293

Julio Fernández Baraibar

DNI Nº 5.391.385

Federico Bernal

DNI 23.968.261

Eduardo González

DNI Nº 7.990.680

Ricardo Vallejos

DNI Nº 18.439.087

Néstor Fabio Lezcano

DNI Nº 4.705.730

Hugo Barcia

DNI Nº 10.704.104

Marta Rosa Gorsky

DNI Nº 5.409.012

Jorge Rachid

DNI 4.523.812

José Oscar Zarza

DNI Nº 11.406.045

Lucio Guerberoff

DNI Nº 30.368.758

Eduardo Héctor Rotundo

LE Nº 7.603.737

Oscar Angel Vallejos

DNI Nº 4.721.429

Andrea Claudia Alberti

DNI Nº 11.632.034

Elio Noé Salcedo

DNI Nº 11.276.538

Roberto Bardini

DNI Nº 5.260.890

Rodolfo Nadra

LE Nº 5.530.042

Luis Alberto Jaimovich

DNI Nº 10.982.585

José Luis Muñoz Azpiri

DNI Nº 13.416.829

Carlos Alfredo Benítez

DNI Nº 14.014.932

Norberto Lorenzo

DNI Nº 4.372.885

Julio César Rios

DNI Nº 16.004.025

Sergio Aníbal Cedeño

DNI Nº 13.334.154

Enrique Juan Masllorens

DNI: Nº 4.555.007

Héctor Oscar Lamberte

DNI Nº 8.450.231

Jorge Enrique Gondo

DNI.5.382.249

Alberto Enrique Ferrari

DNI Nº 8.476.615

Gabriel Alfredo Moretti

DNI 10.324.217

Rolando Mermet

DNI Nº 16.453.322

Ariel Gustavo Magirena

DNI Nº 16.979.082

Marcelo Cena

DNI 17.097.425

Daniel Mojica

DNI Nº 10.788.081

Anita Montanaro

DNI Nº 20.840.

Beatriz I. Martín

DNI 4.164.568

Lucio Pedro Aberastain Ponte

DNI Nº 12.840.797

Daniel Humberto Vico

DNI Nº 13.673.508

Osvaldo Vergara Bertiche

DNI Nº 6.044.423

Pablo Román Malicia

DNI Nº 22.960.932

Viviana Norma Gómez

DNI Nº 12.739.662

Carlos N. Marciano

DNI N° 4.513.192

Omar Abel Staltari

DNI Nº 5.518.447

Santiago Plaza

DNI Nº 4.446.128

Rafael Alfredo Garritano

DNI Nº 18.310.967

Juan Obdulio Alman

DNI N° 13.605.629

Néstor Alvarez

DNI N° 5.341.409

Raúl Norberto Ratti

LE N° 5.513.724

Julián Ruggiero

DNI 29.333.236

Mabel Maidana

DNI Nº 5.485.784

Omar Atilio Gómez

DNI Nº 10.821.622

Hugo Oscar Carpenzano

DNI Nº 8.107.160

Pablo Daniel Testori

DNI Nº 12.284.930

Juan Carlos Trofelli

DNI Nº 12.645.526

Daniel Omar Mosquera

DNI Nº 13.276.536

Fernando Marcelo Cassia

DNI Nº 24.083.010

Nicolás Canosa

DNI Nº 23.766.665

Ada Trossero

DNI Nº 5.219.860

Rubén Levy

DNI Nº 7.985.989

Liliana Torres

DNI 5.589.995

Daniel Ernesto Freidemberg

L.E. 5334736

Antonio Curciarello

DNI 29.757.339

Marcelo Ferman

DNI 17.709.818

Marcela Fumale

DNI 20.195.686

Silvia Castro

Dni: 17.910.537

Martin Hayet Dni 1

DNI 2.596717

María Virginia Pérez

DNI 26.054.936

Roxana Balsarini

DNI 18.546.891

Alida Zapata

DNI 30.348.904

Diego M.González

DNI 21.475.609

Indalecio González Bergez

DNI 25.895.121

José Rubén Sentís

DNI 7.829.399

Darío Andrés Ruido

DNI. 21.348.528

Daniel Aranda

DNI 13.858.698

Osvaldo Tangir

DNI 12.825.810

Daniel Mancuso

DNI 14.040.158

Susana Beatriz González

DNI 2.447.598

Gimena Vazquez

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LE 6.813.270






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16 de noviembre de 2009

El Hegel de la calle Brecha

La hermosa tarde de este domingo se ha sacudido con una noticia infausta. Ha muerto Alberto Methol Ferré. Se nos ha ido el hombre que desde el Uruguay, desde la antigua Banda Oriental, iluminaba con su potente pensamiento la política del Plata.

Conocí a Alberto Methol Ferré en el año 1971, gracias a su amistad de hierro con Jorge Abelardo Ramos. El viejo Partido Socialista de la Izquierda Nacional hacía su congreso en el Hotel Rama de Río Ceballos, Córdoba, y Ramos lo invitó a hablar en una de sus sesiones. Todos nosotros habíamos leído ya su libro fundamental, El Uruguay como problema, y conocíamos, obviamente, su revelador artículo sobre la Izquierda Nacional en la Argentina.

Ese mismo año, habíamos hecho conocer sus reflexiones sobre la reunión del Episcopado Latinoamericano en Medellín, cuyas conclusiones sacudieron el polvoriento edificio de la iglesia católica de este continente. Con un grupo de amigos -Juan Carlos Bertinci, Luis María Cabral, Juan Carlos Ursi, entre otros- habíamos creado en la Facultad de Derecho de la muy reaccionaria Universidad Católica Argentina, la Agrupación Estudiantil Nacional y Social (AENYS) y el folleto de Methol fue nuestro bautismo de fuego.

Alberto Methol Ferré, el Tucho, fue un hombre singular. Nacido en Montevideo en un hogar de clase media, tuvo de compañero en la universidad al propio Jorge Batlle, lo que no impidió que sus convicciones políticas lo acercasen al partido Nacional, a los blancos y, dentro de ellos, al ala liderada por quien fuera el último caudillo de ese partido, don Luis Alberto de Herrera.

Al mismo tiempo, se convirtió al catolicismo y comenzó a desarrollar su admiración -que lo acompañó hasta hoy mismo- por el entonces presidente de la Argentina, el general Juan Domingo Perón. Él mismo ha contado el impacto que le produjo la publicación en Montevideo del célebre discurso de Perón ante los oficiales del alto mando del Ejército, el 11 de noviembre de 1953, en el que expone su concepción del Nuevo ABC. Por primera vez en la región, un presidente argentino, contra todas las teorías de los estados mayores, proponía una alianza estratégica con el Brasil y con Chile, como paso necesario para la integración del continente.

A partir de ello, el pensamiento político de Methol Ferré estuvo dedicado a consolidar, profundizar y extender en toda su arquitectura, la propuesta de Perón. Sus incursiones en la historia española y latinoamericana, sus análisis sobre el Uruguay y su historia, su abordaje a la Geopolítica, su frecuentación a Hegel y a Ratzel no tuvieron otra finalidad que abarcar en toda su extensión e implicancias la potencialidad que se encerraba en esta alianza estratégica.

En un país signado por un origen vinculado a las intrigas de Lord Ponsomby y a la irreductible estolidez rivadaviana, caracterizado por un laicismo raro en la región y en el que el imperio inglés permitió una suave democracia urbana y una fuerte miseria rural, Alberto Methol Ferré fue católico, federal, artiguista y blanco. Encontró en la prédica de Herrera contra el establecimiento de bases norteamericanas, en la década del 50, una vinculación entre las viejas banderas de Oribe de los tiempos del sitio de Montevideo y las nuevas tareas patrióticas exigidas por el reemplazo definitivo de aquel Lord Ponsomby por el nuevo Mr. Ponsomby, como, con gracia, definía la aparición del nuevo imperialismo norteamericano en las playas de Pocitos. Junto al viejo caudillo blanco, participó Methol Ferré de la campaña electoral que permitió el triunfo de Herrera junto a quien fundara el movimiento ruralista, Benito Nardone, conocido por su seudónimo radial “Chicotazo”. De esos años es el libro que publicara en nuestro país don Arturo Peña Lillo en la memorable colección La Siringa, “La crisis del Uruguay y el imperio británico”, de lectura aún hoy reveladora del Uruguay profundo, más allá del Cerro de Montevideo.

Compartió con Washington Reyes Abadie y Roberto Ares Pons la creación de la revista Nexo, en 1958. Desde ella comenzó a desarrollar aquellas tesis aprendidas del general argentino derrocado en 1955 y a concebir la función de su pequeño país, alguna vez Banda Oriental y alguna otra Provincia Cisplatina, como el nexo y la clave capaz de articular la unidad de la Cuenca del Plata. Justamente con este concepto dará inicio a la más trascendente y luminosa reflexión que se haya escrito sobre el papel histórico y el destino del Uruguay, su admirable “Uruguay como problema”. Así comienza el libro: El Uruguay es la llave de la Cuenca del Plata y el Atlántico Sur, y la incertidumbre de su destino afecta y contamina, de modo inexorable y radical, al sistema de relaciones establecido entre Argentina, Brasil, Paraguay y Bolivia”.

Alberto Methol Ferré estaba dotado de una prodigiosa capacidad para la reflexión filosófica e histórica. En su cabeza los países, las naciones y los continentes eran protagonistas de una marcha contradictoria y agónica hacia la realización de su ser. Al modo de un Hegel contemporáneo, desde su mirador de la calle Brecha oteaba el horizonte americano, a la vez que prometía a su interlocutor que su misión en esa calle, llamada así porque fue por donde entraron los invasores ingleses de 1806 abriendo una brecha en el muro del fuerte, era impedir que, ya no los ingleses, sino los angloamericanos volvieran a ocupar la ciudad platina. Su poderosa mirada atravesaba las décadas, los siglos y las distancias. Era capaz de descubrir en el papel jugado por la isla de Cuba durante la colonia española, la importancia y el peso que la misma lograra en términos de geopolítica a partir de la Revolución. Frente a sus ojos se extendía un gigantesco mapa de nuestro continente que le permitía reflexionar sobre la necesidad del Brasil de sostener la revolución bolivariana de Chávez a efectos de impedir que la frontera de los EE.UU. se acerque peligrosamente a la Amazonia.

Al modo de Demóstenes, el orador paradigmático de la antigüedad, Alberto Methol Ferré había logrado una admirable capacidad de comunicación verbal que superaba por lejos la contumaz tartamudez que lo aquejaba desde la infancia. A poco de comenzar y después de su habitual chiste de ser un orador que se interrumpe a sí mismo, sus interlocutores quedaban hipnotizados por el prodigioso despliegue conceptual, la abrumadora capacidad de asociaciones y una erudición que se ocultaba en un lenguaje popular y llano.

A partir de la instauración de la dictadura en su país, perdió su alto cargo en la administración del puerto de Montevideo y se convirtió en uno de los más importantes intelectuales laicos del Episcopado Latinoamericano. Esa tarea le permitió recorrer nuestro continente en toda su extensión, conocer de cerca las distintas realidades de nuestros pueblos e investigar en su historia política y económica.

Lentamente su pensamiento comenzó a abrirse paso en el Uruguay, en la otrora llamada “Suiza del Plata”. A medida que el bienestar de la semicolonia inglesa comenzaba a desaparecer y miles y miles de uruguayos emigraban a Europa y a Australia, cuando el país no podía ofrecerles un lugar bajo el sol, la prédica de Alberto Methol Ferré, su intransigente continentalismo, su desprecio a la “argentinidad”, a la “uruguayidad”, a la “chilenidad”, comenzaron a demostrar su valor y trascendencia. Fundador del Frente Amplio uruguayo, antes de la dictadura, la hegemonía que durante mucho tiempo ejercen el partido Comunista y los sectores liberales, lo alejan del mismo recluyéndose en su identidad blanca. La aparición de Pepe Mujica como caudillo del Frente y su candidatura presidencial lo acercaron nuevamente a aquellas filas y son muchos los comentarios acerca de sus reuniones con Pepe, hablando de lo que más sabía: la unidad continental, el Mercosur, la Unasur y el futuro de la Patria Grande.

Tuvo con la Argentina una relación más que fraternal. En el fondo Tucho Methol Ferré se consideraba un argentino oriental, como aquellos a los que estaba dirigido el llamamiento del general Lavalleja:Argentinos Orientales: las Provincias hermanas sólo esperan vuestro pronunciamiento para protegeros en la heroica empresa de reconquistar vuestros derechos. La gran nación argentina, de que sois parte, tiene gran interés de que seáis libres, y el Congreso que rige sus destinos no trepidará en asegurar los vuestros”. Cultivó la amistad con grandes argentinos, como Arturo Jauretche, Jorge Abelardo Ramos o Fermín Chávez. Cuando sus viejos amigos se fueron retirando, mantuvo una activa y generosa relación con quienes formábamos parte de una generación más joven. Y hasta los últimos días mantuvo una enorme capacidad de trabajo y una incansable voluntad de transmitir sus conocimientos y sus reflexiones.

Los viajes a Montevideo no tendrán ya ese hálito de visitar la ciudad santa de Qom que tenían cuando aún vivía Alberto Methol Ferré. No volveremos a recordar con respeto a los monjes escoceses que inventaron esa exquisita agua de vida a la que llamaron, en su abstruso idioma, whisky. No volveremos a homenajear a la vida como lo hacíamos cada vez que terminábamos la velada. Ni volveremos de Montevideo con la cabeza llena de ideas, de luminosas metáforas, de las inesperadas asociaciones con que Methol nos devolvía a un Buenos Aires, que ha comenzado a extrañarlo.

Pero quienes lo hemos sobrevivido tenemos el compromiso de que ese sueño de unidad y justicia por el que luchó toda su vida pueda ser realizado en el espacio de una generación. Su inteligencia preclara y su lealtad nunca abjurada a esa causa nos dieron algunos de los instrumentos más preciosos para lograrlo.

Buenos Aires, 15 de noviembre de 2009

13 de noviembre de 2009


Alberto Methol Ferré nos está dejando

El gran maestro oriental y notable geopolítico del Plata está agonizando.

Todos los que aprendimos con sus textos y su extraña elocuencia estamos acongojados aunque sabemos que vivió una vida libre y a su propia elección, en toda la medida que ello es posible.


Nos quedan sus libros, sus conferencias, los recuerdos de sus conversaciones hipnóticas.

Y la gran tarea de unificar nuestro continente a la que le dedicó su vida.

10 de noviembre de 2009

09/11/2009 - 18:19
Buenos Aires, 9 nov (EFE).- Representantes de organizaciones sindicales, periodísticas y estudiantiles de Argentina consideraron hoy que la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP), que celebra su 65 Asamblea en Buenos Aires, "ha venido a hacer la contra a la soberanía popular de los argentinos".

Así lo dijo Julio Fernández Baraibar, miembro de la entidad política Faro de la Comunicación, que organizó hoy un encuentro para conmemorar el primer mes de la nueva ley de servicios audiovisuales, al asegurar a Efe que "la SIP se ha entrometido en cuestiones estrictamente argentinas".

Leer más

25 de octubre de 2009

Sobre la nueva Ley de Medios de la democracia, Ley de SCA 26252. En la Mesa redonda y charla organizada por INyP
(www.inacionalypopular.org)

Octava parte de 8 del documental La Ceniza y la Brasa, sobre don Arturo Jauretche

Séptima parte de 8 del documental La Ceniza y la Brasa, sobre don Arturo Jauretche


18 de octubre de 2009

6 de octubre de 2009

“Ni la Argentina ni ninguno de nuestros países latinoamericanos es una nación”

Visión. En entrevista con EL LIBERAL, Julio Fernández Baraibar reflexionó acerca de la importancia de la celebración del Bicentenario, antes de la charla que brindará en Santiago del Estero.

Por Martín Brao - mbrao@elliberal.com.ar

El periodista Julio Fernández Baraibar visitará Santiago del Estero, donde ofrecerá hoy a las 20, en la sala anexa del Paraninfo de la Unse, una conferencia titulada Unidad Latinoamericana y Bicentenario, en la que realizará un análisis acerca de la celebración de los doscientos años de la Revolución de Mayo y su relación con el resto de los países del continente.
La organización de la charla de Fernández Baraibar, quien además se desempeña como guionista cinematográfico, escritor y político, está a cargo de María Angélica Ledesma, Gustavo Carreras y el equipo del voluntariado de la Unse. Cabe destacar que la entrada para la conferencia es libre y gratuita.
Antes de su llegada a la provincia, el periodista dialogó con EL LIBERAL y brindó sus puntos de vista acerca de los desafíos en esta nueva celebración, el rol de la sociedad y su preocupación por la integración de la Argentina con el resto de los países latinoamericanos.

- ¿Cuáles son los desafíos que nos plantea el Bicentenario?
- Estos doscientos años, a diferencia del Centenario, nos encuentran abocados al más importante proceso de unificación continental que viven los latinoamericanos, desde la batalla de Ayacucho en 1824.
El Centenario fue la apoteosis de nuestros miserables estados balcanizados e impotentes frente a las grandes potencias de entonces. Fue la apoteosis de la semicolonia inglesa, del régimen oligárquico con estado de sitio y persecución obrera y popular. Fue la culminación de la atomización de la vieja heredad hispánica en pequeños estados nacionales con todos los atributos formales de la soberanía nacional, con sus parlamentos, sus estados mayores de generales entorchados y de bigotes retorcidos, sus teatros de opera y sus atildados embajadores, pero ninguna de las bases materiales para el ejercicio de esa soberanía.
Por el contrario, este Bicentenario llega a nuestro continente, y por ello a nuestro país, en el momento de una apasionante reconstrucción de la unidad continental. Junto al gigante que habla portugués, los pueblos que en 1810 iniciaron su camino independiente, por primera vez se han convertido en un dato imprescindible de la política mundial.
El desafío para los argentinos es tomar conciencia de que, a partir de 2010, Suramérica vuelve a ser nuestra gran Patria, nuestra nación continental común, frustrada por doscientos años de soledad.

- ¿La sociedad tomó real dimensión de la importancia de este acontecimiento?
- Los argentinos, si la pregunta se refiere a nosotros, sabemos, pese a la insidiosa campaña desmoralizadora de los grandes medios comerciales y las mentiras de los sectores del privilegio, que Latinoamérica forma parte ya de la política interna de la Argentina. Pese a lo que diga alguna anciana actriz que oficia de conductora de televisión, lo que ocurre en Honduras, así como lo que ocurre en Brasil o en Bolivia, forman parte orgánica de nuestra realidad y de nuestras preocupaciones. Las celebraciones del Bicentenario, poco a poco, irán manifestando este sentimiento profundo del pueblo argentino. Si el grito de Mayo fue expresión de una rebelión continental, continental será esta fiesta.

- ¿El Bicentenario corre riesgo de pasar sólo como una fiesta cívica?
- Creo que el Bicentenario es, justamente, una fiesta cívica, una fiesta en la que participamos por ser ciudadanos argentinos, miembros de una comunidad organizada estatalmente. Está en nuestra propia conciencia ciudadana profundizar y reflexionar sobre el sentido de esa celebración. Y, seguramente, los festejos y actos oficiales tratarán de recordar ese sentido. Pero el Bicentenario y el 25 de Mayo, junto con el 9 de Julio, son fiestas cívicas por excelencia.

- ¿De qué manera considera que deberíamos recordar este Bicentenario?
- Con la ciudadanía, con el pueblo en las calles y en las plazas de todo el país. Con grandes desfiles cívicos y militares, con fiestas, con cantores y artistas. Deberá haber mesas redondas en todo el país, discutiendo y analizando lo que el Bicentenario significa. Deberá haber puestas teatrales, conciertos y exposiciones pictóricas. Todo ello deberá contar con la presencia de importantes delegaciones de todos los países suramericanos. Sería hermoso ver desfilar a los Granaderos de San Martín con los Llaneros venezolanos de Páez, a nuestros gauchos con los huasos chilenos y los mariachis mexicanos. En suma, sería maravilloso que el conjunto de los pueblos latinoamericanos se reuniese en una fiesta, que como ha dicho Octavio Paz, es una de las características de nuestra cultura.

- ¿Cómo estamos en comparación de otros países latinoamericanos que también celebrarán su Bicentenario?
- Sería una irresponsabilidad animarme a juzgar lo que otros países de la región preparan en términos organizativos. Si sé que Venezuela, Ecuador, Colombia, Uruguay, Paraguay, Bolivia y Chile se aprestan a una gran fiesta con espíritu continental.

- ¿Cree que una república como la Argentina, con apenas 200 años que en términos históricos es poco tiempo, podría autorrotularse “nación”?
- Ni la Argentina, ni ninguno de nuestros países latinoamericanos es una “nación” en el sentido en que se habla de la nación francesa o la nación alemana. Nuestra nación es Latinoamérica. Nuestros países son tan sólo provincias de un proyecto que nuestra generación ha comenzado a construir y que, seguramente, nuestros hijos y nietos podrán disfrutar en su grandeza y soberanía. Este Bicentenario podremos decir con nuestra Marcha Patriótica que “se levanta a la faz de la tierra una nueva y gloriosa Nación”, la de Túpac Amaru, Bolívar, San Martín, Artigas, Sucre, O’Higgins y Abreu de Lima.


Santiago del Estero, 2 de octubre de 2009